02/03/2012

Volvín

E volvo con 10 kilos máis, nunha cidade non nova, pero casi, tamén casi-casada, no paro, con dor de esternón e de esqueleto en xeral, abstemia... volvo, en definitiva e como dirían algúns, "un pouco embarazada".
Confeso que nestes últimos meses fun infiel á miña Casa de Colorines dixital noutro blog, un de cor rosáceo onde conto as miñas alegrías de premamá, pero a Casa de Colorines é a miña casa... tanto a dixital como a física, que por certo, será tamén a primeira Casa onde viva a miña nena as súas primeiras semaniñas de vida. 
Así que... despois de moitos meses de silencio, a Casa de Colorines volve ter quen a habite. Temos unhas semanas para redecorala, reaxeitala, revivila por dentro e por fóra cunha nova etapa que marcará, como din os pouco orixinais, o comezo da mellor etapa das nosas vidas. 
Con este post, doume a re-benvida a min mesma á miña propia casa. A casa con mellores vistas do mundo enteiro.

 

21/07/2011

Casa de colorines

Acabo de decidir que este blog estará dedicado solamente a la Casa de Colorines, tal y como su nombre indica. No sé muy bien en qué dará esto, ni dónde me desahogaré a partir de ahora... pero creo que es una sabia decisión. A ver cuánto tardo en cambiar de opinión :)

20/07/2011

Títulos

Estoy pensando en la cantidad de textos que no leo porque el título me provoca escalofríos, y también en los que no leo porque el título no me provoca absolutamente nada. Por ejemplo:
- "La elegancia del erizo": es un libro que a alguna gente le encanta y otros no han podido pasar de la página 2. En mi caso, no puedo pasar de la página 0. La elegancia del erizo me parece el título más pedante y presuntuoso que se le puede ocurrir a una mente humana. Me lo pierdo por eso.
- "Una sorpresa inesperada": Al margen de que si es una sorpresa, es inesperada en sí misma, este tipo de títulos no me gustan porque están compuestos por el artículo menos original + sustantivo menos original + adjetivo que todos esperábamos. Si no has podido pensar nada más "inesperado", realmente, prefiero perderme el resto.
A veces me equivoco y sí que merece la pena leer todo lo que viene detrás de títulos espeluznantes. Pero creo sinceramente que, aunque las primeras impresiones no lo deberían ser todo, sí que son una parte grande de lo que son las cosas. Si eres buena persona, no entras a otra con un puñetazo en el estómago. Pues esto es lo mismo, casi.

δυσἀστήρ

Acabo de darme cuenta de que hace muchísimo que no leo "Cuando el mundo era joven todavía"... antes lo leía mil millones de veces (al año).
Y luego me di cuenta de que no sé ni dónde tengo el libro y de que hace demasiado tiempo que no lo "veo", cuando antes me lo "cruzaba" mil millones de veces (al día), cambiando cosas de sitio, ordenando estanterías, etc. 
Así que seguramente lo haya perdido, como tantas otras cosas en mi vida.
Joder de dios, soy un desastre.
Mira tú, al menos en algo no he cambiado...

18/07/2011

Mi bisabuelo Carlos, teniente coronel de Estado Mayor, fue fusilado por no querer servir a la República. Me contaron que, a pesar del riesgo que corría, su cuñado Pepe, que le adoraba, no dudó en ir a buscar el cuerpo a la Ciudad Universitaria para enterrarlo.
Pepe paseó su miedo por el desván de su casa los días posteriores. Se lamentaba, el pobre, por no haber colocado una almohada bajo la cabeza de mi bisabuelo al enterrarlo. Pasó días rezando por que quienes venían de vez en cuando a preguntar por aquel que había ido a buscar el cuerpo de un traidor se creyeran la respuesta que Pilar les daba: “Ya hace que no vive aquí”. Solo el día en que Pilar se puso de parto, Pepe bajó del desván. Entre toallas y cubos de agua hirviendo, abrió la puerta cuando alguien llamó, y nunca supimos si le dio tiempo de despedirse de su mujer, o de conocer a su hijo.
Dicen que los “Rojos” perdieron la guerra. Yo dudo que alguien la ganara.

Micropensamientos de un 18 de julio

Hoy me di cuenta de que hacía mucho tiempo que no me dedicaba a andar por la calle sin tener un sitio al que llegar (corriendo) y dejando que mi cabeza se dedicase solo a micropensar.
Por suerte, hoy me dediqué a micropensar. Y estos fueron mis micropensamientos:
- En rebajas, no hay una sola tienda de Inditex que, vista desde fuera, no parezca tomada por cien Demonios de Tasmania.
- Me encantan las visitas fugaces de mi hermano, mi hermana, mi madre, mis amigas, mi chico o mi tía preferida.
- Me asusta pensar que ya no tengo abuelas, ni abuelos, que me cuenten dónde estaban ellos hace hoy 75 años, cómo se sentían, a qué tenían miedo. Me gusta pensar que soy de las pocas personas de mi generación que, mientras tuvo abuelos, les preguntó hasta la saciedad absolutamente todo lo que es no solo interesante, sino necesario saber. La historia tiene que conocerse. Para no repetirse (perdón, este micropensamiento es un poco largo. Ha sido un día duro).
- Lugo, a veces, huele a desagüe.
- El pasado puede doler, pero puedes huir de él, o aprender (Rafiki y su sabiduría recurrente).
- Cuando lloro, las lentillas se me ensucian... no sé muy bien de qué.
- Las bicicletas son para el verano.
- Estar enamorada es muy bonito.
- No estarlo, también.
- Cenar espaguetis integrales me hace sentirme mucho mejor que cenar espaguetis a secas. 
- El día de hoy no me gustó. A lo mejor es porque fue lunes. O a lo mejor es que hace 75 años, la vida de mis abuelos (y la de los vuestros, todos, también) cambió demasiado como para que hoy yo esté contenta. Solo se cumplen 75 años: es igual que cuando se cumplieron 71, o 73. Vamos, que es solo una fecha. 
Pero qué fecha...

14/07/2011

San Juan

Cada vez que celebramos algo en San Martiño me doy cuenta de que para mí, hay cosas que empiezan a valer lo que valen por lo que valían en el pasado.
O lo que es lo mismo: daría todas las celebraciones de San Juan que me quedan, por volver a vivir una sola de las que viví hace años.
Pero voy a cambiar el chip y disfrutar... porque dentro de un tiempo sé que pensaré lo mismo, y "hace años", será hoy.
Así que solamente pensaré cada San Juan lo mismo que escribía mi primera profesora, doña Oliva, en las cartulinas llenas de P.A. que me entregaba al lado de la puerta del aula el último día de curso: "¡Feliz verano!"

06/07/2011

Justicia sin querer

Hay días (pocos) en los que tiro de maldad y hago mil fotos a la comida de casa de mis padres para enviárselas a mis hermanos que no están, y no se la van a comer, y darles la envidia de su vida.

Lo único que consigo es olvidarme de enviarles esas fotos y redescubrirlas en la memoria del móvil tiempo después, generalmente a la hora de comer algún día en el que la comida de mi casa está a 100 kilómetros...

...y, encima, se las están comiendo mis hermanos.

30/06/2011

Los cordones del tendal

Hace 3 años que acabé la carrera, 8 que acabé el instituto, 10 que acabé el cole... en fin, que he acabado cosas a lo largo de mi vida. Y después de este tiempo, muchas veces miro el mundo desde mi humilde Casa de Colorines y no me importa en absoluto lo que pase en él: pueden caer chuzos de punta, hundirse la economía del estado y la del continente, pueden matarse y trepar unos por los otros arrancándose los pelos y los ojos o puede desaparecer el mar, que yo estaré contenta si la chimenea sigue tirando y los cordones del tendal están tensados y lloraré de felicidad si consigo un microondas y una mesita para el salón.

Otros días estoy súper triste. Veo que gente que caminó a mi lado ya no está.

Otros días estoy egoísta. Veo que alguna gente que caminó a mi lado está mucho mejor de lo que yo estoy: han conseguido lo que querían (porque sabían lo que querían), han llegado lejos, tienen una familia o un trabajo acojonantes y son plenamente felices con todo ello. Yo me doy cuenta de que quiero pocas cosas y que, aún así, no las he conseguido todas. Y eso me pone triste también.

Pero hay momentos en los que me da igual la nevera, la chimenea y el tendal, y las cosas que quiero o no quiero, porque del cabreo que agarro se me nubla la vista. ¿Cómo puede ser posible que gente absolutamente incapaz que caminó a mi lado mientras se le caía la baba al suelo, de los que escriben "haber si llueve", esté dando la vuelta al mundo, viviendo a todo trapo, experimentando todo lo que yo nunca soñé con experimentar y (encima) dándome lecciones a mí y a mis semejantes de cómo ha hecho y cómo hay que hacer para lograr todo eso, cuando todos sabemos que lo único que ha hecho es nacer en una familia donde los hijos se tienen por cientos y los favores también? Cuando me pregunto esto, me enfado.

Pero un minuto después me doy cuenta de que la vida no está hecha para pasarla intentando responder a preguntas taaaaaaaaaaaan largas. Así que en lugar de envenenarme porque algunos que no lo merecen han pasado por encima de los que sí (entre los que, por supuesto, no me incluyo) y han hecho del mundo su casa, vuelvo a centrarme en el tendal y en la nevera que no enfría, y opto sabiamente (porque yo soy sabia) por hacer de mi casa mi mundo, y ser feliz. Es mi terapia, y funciona.

05/06/2011

Un día subimos xuntas no bus do cole...

... desde ese día, pintamos xuntas cos plastidecor, fixémonos trenzas (nese pelo taaaaan largo que ela tiña), publicamos "exitosas" revistas escolares (tanto en proxectos conxuntos como facéndonos competencia desleal), copiámonos en centos de exames (mellor dito, nalgún examen non nos copiamos), estudiamos xuntas, pasamos xuntas as primeiras noites de venres nas que éramos libres, defendímonos unha á outra de aqueles que lastimaron o noso orgullo de adolescentes (uns e unhas máis, outros e outras menos), chamámonos a horas intempestivas para compartir eses choros cando a vida empezou a facer un pouco de dano, e tamén para compartir risas contaxiosas cando os malos tragos pasaron e nos dimos conta deso: de que incluso o peor, cando tes en quen apoiarte, pasa, e as cousas que che trae a vida fan que non poidas deixar de sorrir.
Desde o día que subimos xuntas no bus do cole, está entre esas poucas persoas que conto cos dedos dunha man: nas duras e nas maduras...
Que si, todo parece indicar que maduramos. De beber cantimploras con sabor a fresa sentadas nun portal,  martinis con limón en vasos de litro (ou calquer outro brebaxe), cafés polas mañás para espabilar, tés nas tardes de confesións... pasamos a beber onte champán no día da súa boda, un día no que Ana non puido deixar de sorrir: o primeiro día de moitos que están por vir ("é o que ten namorarse!", díxome cando nos despedíamos).
E eu espero que sempre me contaxies a túa alegría igual que o fixeches onte, Anus! que vos vaia moi ben, que todo sexan cousas bonitas (ou a maioría), que teñades sobriños para min pronto, que sexades moi felices e que comades... sardiñas con pan de broa... ou algo parecido :)
Noraboa, guapa! Quérote.